Semana Santa: ¿Debo Tapar los Orishas?

Muchos tienen dudas de si en realidad debemos hacerlo o porque lo hacemos

Como casi todos los años para esta época – y este no ha sido una excepción – muchos me han preguntado si realmente es necesario tapar los Orishas en Semana Santa, lo cual me pareció una buena pregunta, porque muchos tienen dudas de si en realidad debemos hacerlo o porque lo hacemos. Todo tipo de versiones he leído, pero nunca he comprendido, cual es la manía de practicar una religión y luego comenzar a cuestionar los dogmas y tradiciones que tiene, solo porque no los comprendamos o no tuviésemos suficiente historia para saber todos los “Porqué”.
Hace un par de años, hablé de este tema en un foro, donde argumentaba que esto aparte de que fue un legado de nuestros viejos, también estaba en cierta forma, sustentado en el Ifá Nigeriano. Nuestros viejos decían que los Orishas se tapaban, porque en la Semana Santa se conmemoraba, como había muerto el guía de la religión católica y como se enseñaba que el «Diablo» estaba suelto en su semana de maldad.
Hay cosas que nuestra «memoria genética» guarda y se vienen a recordar cuando encontramos similitudes, cuando somos reubicados en otra parte y aunque se sincretizan para disfrazarlas, estos sincretismos quedan como una «costumbre» o «Tradición» y se pierde el por qué las hacemos. Obviamente nuestros viejos explicaban por qué tapar los Orishas, basados en el sincretismo católico y así se transmitió hasta nuestros días.
Pero para que un sincretismo sea válido, este tiene que tener una «fundamentación» o relación dentro de la religión que lo sincretiza, que, en nuestro caso, es religiosa. Nada, ni siquiera el sincretismo, escapaba de tener que ser litúrgicamente correcto, para ser aceptado por nuestros viejos, como el comodín que les permitiera la realización de ritos y ceremonias y de seguir preceptos que también existían en sus tierras. Ni siquiera los Orishas, se sincretizaron a lo loco, hubo razones litúrgicas para ello.
Dentro de las investigaciones privadas que he podido realizar, he encontrado (o por lo menos guarda estrecha relación), un pasaje de un Ese Ifá Nigeriano, que nos indica que nuestros viejos traían muy arraigadas sus costumbres y que se negaban a perder su identidad YORUBA. Es un criterio PERSONAL, que tapar nuestros Orishas en semana Santa, no solo se apega a nuestra Tradición, sino que también se apega a lo que Ifá nos puede enseñar, si tal como se ha dicho, nuestros viejos decían que en la Semana Santa se conmemoraba la muerte del guía de la religión católica y como el «Diablo» estaba suelto durante esa semana. Tal similitud podemos verla en un Ese Ifá del Odu de tradición Nigeriana Okana Ofun. Veamos:
En el comienzo, Oloddumare mandó a llamar al total de los 401 Irunmoles y los puso en un jardín llamado Ögbà Àšë (Jardín del Mandato). En este jardín Oloddumare puso un total de 16 signos únicos. Oloddumare le dio instrucciones a los Irunmoles que se quedaran en Ögbà Àšë por siete días y que debían pedir resoluciones positivas las cuales, por medio de su gracia sucederían. Oloddumare les advirtió que resoluciones maléficas no serían concedidas. En este punto Echu Ebita (¿Abbita?) rezó por que la prosperidad de todas clases, llenara el jardín. No tan pronto Echu Ebita dijo esto y el jardín se llenó de riquezas de proporciones indescriptibles.
Estos Irunmoles decidieron compartir estas riquezas con otros Irunmoles que se encontraban fuera del jardín y más tarde comenzaron a dispersarlos por todo el universo. Esta es una de las razones por la cual no hay un lugar en el universo, sin un poco de riqueza.
La adquisición y distribución de los Irunmoles tomó todo el día. Entonces Oloddumare los llamó para preguntarles que habían hecho todo el día. Habiendo sido informado, Oloddumare llamó el día Öjó Ajé (Día del éxito financiero y riqueza). Y el primer día de la semana deriva su nombre de aquí. Oloddumare le informó a los Irunmoles que solo tenían seis días más para quedarse en el jardín. Oloddumare les rogó que siguieran pidiendo por cosas buenas que ellos pensaban que iban a necesitar.
Mientras estos rezaban muy temprano al siguiente día, los otros Irunmoles que estaban fuera del jardín Ögbà Àšë corrieron en anticipación, para asegurarse más riquezas. Esto generó problemas entre ambas partes. Los que estaban dentro del jardín, hicieron uso del comando de lograr la victoria sobre los que estaban fuera. Su deseo fue cumplido y los Irunmoles que habían invadido el jardín fueron vencidos y expulsados. Al final del día, Oloddumare los llamó para verificar lo que habían hecho ese día. Estos le dijeron lo que sucedió. Oloddumare les preguntó si se sentían triunfantes o no. Estos les dijeron que sí y Oloddumare llamó al día Öjó Ìšégun día de la victoria.
Muy temprano al tercer día, una seria tormenta comenzó a soplar en el jardín y estos se pusieron polvorientos y nublados. Ninguno de los 401 Irunmoles fue capaz de organizar nada. Ninguno de ellos recordó rezar por que las cosas se ordenaran. Al final del día, le narraron todo a Oloddumare. En consecuencia, el día fue llamado Ojó Rirú día de la confusión. Sin embargo, Oloddumare les recordó rezar por lo que querían al siguiente día.
Como se esperaba Echu Ebita y los otros Irunmoles rezaron por mucha lluvia y orden. De acuerdo a la orden de Oloddumare, hubo lluvia, nuevos cultivos y vegetación comenzaron a crecer y el lugar retornó a su normalidad. Todos los Irunmoles se pusieron felices. Ellos planearon y rezaron por todas las cosas buenas de la vida, rezaron por progreso y todas estas cosas sucedieron. En la tarde ellos estuvieron de acuerdo en que ese era el mejor día que habían visto y cuando Oloddumare les preguntó al final del día, ellos le informaron que el día había sido muy compensatorio y que por todo lo que rezaron, fue realizado. Entonces el día fue nombrado Öjó Àsèsédáyé u Öjó Öjòbo Día de la realización. Oloddumare entonces les dijo que se preparan para un largo viaje que sería hecho al siguiente día.
Temprano en la mañana del día siguiente, todos rezaron por un viaje seguro a su destino. La distancia fue astronómica y ya que ellos habían rezado por un viaje seguro a su destino, no encontraron ningún problema al llegar allí.
Pero en su viaje de retorno, encontraron todo tipo de dificultades. El día fue completamente pesado para ellos llegaron al punto de dudar si iban a poder regresar a Ögbà Àšë. Por la gracia de Oloddumare, estos llamaron a todos los poderes a su disposición y fueron capaces de llegar al jardín al morir la noche. Ellos juraron nunca volver a hacer un viaje en ese día, porque el éxito del viaje fue muy dudoso. Por la experiencia, Oloddumare llamó a ese día Öjó-Eti, día de los problemas o turbulencias.
Al sexto día Elá (Orunmila) llamó a Echu Ebita y le sugirió que sería mejor que Echu controlara las riquezas del universo. Y que él, Elá, controlaría el flujo de esas riquezas por medio de sacrificios y rituales. Por ejemplo, si mucho es concentrado en una mano, esta conduciría al mal uso o al abuso. Donde unos seres no tienen suficiente, a través de rituales y sacrificios más será adicionado.
Desdichadamente, Echu Ebita se molestó por esta sugerencia y se enfrascó en una pelea. Dándose cuenta que no podía vencer solo a Elá, Echu Ebita se reunió con los otros Irunmoles e hizo tres proposiciones. Uno, que Elá (Orunmila) nunca debía sobrevivir a la pelea; dos, que si Elá sobrevivía, nunca debía progresar; Y tres, que si Elá progresaba, que nunca fuera capaz de regresar al Ìkölé Örún (cielo), cuando ellos dejaran Ìkölé ayé (la tierra). Al final del día, Oloddumare mandó a llamar a los Irunmoles en el jardín y estos le informaron que sus deseos no se debían cumplir ya que ellos desobedecieron las instrucciones que se les habían dado, de nunca hacer resoluciones negativas. Sin embargo, Oloddumare llamó el día Öjó Àbaméta, día de las resoluciones maléficas. Al séptimo día, Elá salió lleno de vida y poder. Elá dio bendiciones a todos los Irunmoles incluyendo a Echu Ebita. Ellos se sintieron felices y el desacuerdo entre Elá y Echu Ebita fue arreglado. Oloddumare decidió hacer a Elá el líder de todos los Irunmoles y les dio a los Irunmoles vida eterna. Consecuentemente, el día fue llamado Öjó Àìkú, día de la Longevidad.
Como vemos, la Semana Santa católica, fácilmente puede representar cuando los Irunmoles fueron colocados en el jardín Ögbà Àšë, lo cual es representado por la sábana con la que cubrimos a nuestros Orishas y donde ellos hicieron buenas resoluciones hacia la humanidad, pero Echu Ebita, causó problemas por una propuesta de Orunmila y decidió matarlo, lo que no logró y Elá (Orunmila), regresó (Resucitó) triunfante al jardín Ögbà Àšë, donde se le dio poder sobre todos los Irunmoles a Orunmila y a estos les dio vida eterna.
Ahora se puede ver más claro, que esto hace compatible con la muerte y resurrección de Jesús y con este motivo, es que se puede sospechar que nuestros viejos lo vieron de esta misma forma y se quedó como “Tapar” los Santos en Semana Santa, porque «El Diablo», está haciendo de las suyas. En otras palabras, nuestro «Sabio» murió y el «Diablo» andaba haciendo de las suyas tratando de impedir que Orunmila regresara. Lo importante en este Ese Ifá, es que también habla de una semana de recogimiento de los Irunmoles, donde ellos tendrían que pedir solo buenos deseos.
Sin embargo, al igual que para los cristianos, Echu Ebita (representando el mal), lucha contra Orunmila (que representa el bien), lo que nos muestra a todos la lucha épica entre el bien y el mal, de la cual el bien surge victorioso y terminando dando “Vida Eterna” a los Irunmoles o sea, el mismo tipo de “Salvación” y de promesa de “Vida Eterna” para los pecadores arrepentidos del cristianismo. También debemos recordar, que nuestros ancestros comenzaron a llegar a la isla, muchos de estos conceptos cristianos y musulmanes, ya venían con ellos.
Como siempre, me gusta advertir que esta no es palabra escrita en piedra y solo es un análisis PERSONAL de un Ese Ifá, que, nos permite ver con un poco más de claridad que pudo ser lo que dio motivo a tapar los Orishas, durante la Semana Santa Cristiana. Recordemos que en Otura Meyi surge el Parabán y que este trabaja como una pared, que no permite que las cosas de Ocha/Ifá se vean. A lo mejor también pudo ser que los tapaban, para que las personas vieran que los Orishas no estaban “disponibles”, para ser molestados.
En resumen, creo que lo importante de todo esto, no es si se tapan o no se tapan los Orishas, sino el darles un “descanso” y hacer peticiones de buenos deseos y no permitir que intereses egoístas y mezquinos, nos hagan desviarnos de este camino. Yo diría que es opcional taparlos, pero para aquellos que les gusta seguir nuestras tradiciones de forma ortodoxa, no le veo nada malo. Los que no quieren hacerlo, porque eso es “muy cristiano”, pues sepan que esa semana de descanso a los Orishas si existió en tierras yorubas, tal como lo comprueba el Ese Ifá. Lo importante, repito, es que se respete su semana de descanso, más que el hecho de taparlos. Tanto que nos dan ¿Y no podemos darles por lo menos una semana de reposo? De hecho, no veo mejor semana, para ello, ya que en muchos países de América, la semana es de estricto cumplimiento. Aprovechemos para estar con la familia y pedir buenos deseos para nuestros ahijados y allegados ¿Es eso tan difícil?
Es más, la semana Yoruba, se componía de cuatro días de las semana y en este ese Ifá podemos ver muy claramente, como se hacía transición al sistema de siete días ¿Acá en Cuba es malo lo que hacemos, pero lo que hicieron ellos allá si es bueno? De hecho, esos cuatro días estaban dedicados, al igual que lo es hoy en Cuba, a DEIDADES específicas y luego vemos que al cambio de siete días, son dedicados a SITUACIONES específicas ¿Allá está bien, pero acá esta mal? No entendí.
Espero sinceramente, que podamos ver las analogías y que algún día aceptemos nuestras tradiciones y costumbres, sin la necesidad de cuestionarlas, solo porque no las entendemos. Tampoco entiendo, cuál es la idea de practicar una religión, para luego querer ser un Martin Luther y meterse a “Reformistas”, solo porque nuestras fechas se hicieron coincidir con fechas católicas. Si no le gustan las reglas, entonces NO JUEGUE, pero que no se quiera venir a imponer “Nuevas Normas”, solo porque algo no nos gusta y todavía querer empujar a otros a este absurdo. Hágalo Usted si así lo siente, pero deje que otros, tengan la capacidad de RACIOCINIO.
Señores ¿Por qué en vez de criticar y cuestionar el legado que se nos dejó, no dedicamos nuestros esfuerzos a INVESTIGARLO? ¿Será porque es más fácil DESPOTRICAR y DESTRUIR que INVESTIGAR y CONSTRUIR? Sintamos legítimo cariño por nuestros legados y no nos sentemos a cuestionarlos, solo porque muchas veces, no los entendemos o peor aún, solo porque no nos gustan las fechas, que, por necesidad, se tuvieron que adoptar nuestros viejos ¿Cuándo le darían la semana de reposo a los Orishas, que como podemos ver está en Ifá? No creo que una semana sin trabajar y dejar reposar a nuestros Orishas, mate a nadie ni sea algo que afecte a nadie de forma negativa, claro está, si no es que andas por sendas equivocadas haciendo desastres con los mismos Orishas con los que se prometiste ayudar a la humanidad.
Tu amigo de siempre,
Águila de Ifá


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