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Como hemos dicho, Orisaalá u Orishanlá, solo significa Gran Orisha u Orisa más grande

Como hemos visto en otros estudios, Obatalá era el título de los reyes pre – existentes de la nación Igbo que ocupaban Ile Ife. Los Igbos, cuyo rey era Obbatalá Oreluere, quien durante las guerras de ocupación contra “Oduduwa” en su conquista de Ifé, fue el que tomara a la Reina Moremi como esposa.

Esto nos deja fuertes indicios del origen Igbo de Obbatalá. Sin embargo, a la fecha no existe nada ni nadie que pueda decirnos el origen exacto de Orisaalá u Obbatalá, ya que existen muchas historias conflictivas sobre esta deidad. Tampoco sabemos cómo llegó a ocupar el lugar preponderante como líder de todas las divinidades, aunque hay Eses Ifá nigerianos y Patakíes afrocubanos, que nos dan diferentes versiones.

De hecho, su nombre tiene muchos significados, dependiendo de la región donde nos encontremos, pero que supuestamente se deriva de las frases yoruba Oba ti o ni ala. Así, esto puede significar El rey con la ropa blanca, El señor de la ropa blanca, El rey que trajo a los seres humanos o el Rey con sus límites distintivos. Sin importar el significado, se denota que Obbatalá debe ser masculino y muchos miembros de la tradición nigeriana, cuestionan de mala forma, el hecho que, en tradición afrocubana, tenemos caminos femeninos de este Orisha. Según ellos, “esto no existe en toda la tierra yoruba”.

Como hemos dicho, Orisaalá u Orishanlá, solo significa Gran Orisha u Orisa más grande. El nombre es claro, no tiene una definición específica como hombre o como mujer. No es raro encontrar estas ambigüedades de sexo en los Orishas en África. Según el Dr. Emanuel Abosede en su libro Odun Ifá (Festival de Ifá), los Yorubas establecen que las divinidades no deben ser vistas como femeninas o masculinas, porque estas se revelan de la manera que quieran hacerlo.

Para demostrar el hecho, el Dr. Abosede nos dice que la relación Mujer/Hombre de Obbatalá depende del Odu en cuestión o la tradición utilizada por el escritor. En el Odu Ogunda Meyi, se establece que Obbatalá es mujer y que es una divinidad sin edad determinada que llegó a Iwarun, junto con otras potentes divinidades. El mismo Odu nos dice que Orisaala u Osaala, no tiene padres y que fue la madre de todas las criaturas de la creación y que Oggún fue el padre de todas las criaturas. En otras palabras, esto nos dice que ambos fueron creados por Olodumare. Esta es la razón por la cual Orishanlá es vista como la madre de Iwarun (Existencia física) y porque a Oggún se le llama Oniwarun, Onire Oko Eyo, lo que significa el dueño de Iwaru, el Líder de Iré, esposo de Eyo.

La tradición también nos revela que Orisaalá u Osaala (Oshalá), era la madre de Obanla y de Obalufon, quienes eran hombres. Orisaalá tuvo otros hijos, entre los cuales está Yemayá. Yemayá dio a luz a Ochún, la nieta de Orisaalá. Orisaalá u Orishanlá tuvo otra hija llamada Efunseeke, lo cual nos lo revela el Odu Ogunda Igara (Ogbe).

Efunseeke llegó a la edad de casarse. Un día Oggún estaba celebrando uno de sus festivales anuales, en el cual estaba ebrio y como consecuencia de una broma, vino y el alcohol entró en los ojos Efunseeke y de esta forma, quedó ciega. Orisaalá fue a consultar Ifá, para saber porque un evento tan horrible había sucedido a su hija. Orunmila hizo adivinación y el Odu Ogunda Igara apareció.

Orunmila hizo reverencia y golpeó su cabeza tres veces en el suelo, diciendo Aboru, Aboye, Abosese, lo que significa. “Te debo obediencia Oh Divinidad”. Y mientras, los devotos que estaban con él decían: “a agbo a a to” (Viviremos mucho, con sabiduría y entendimiento), Orunmila le pregunta a Orisaala: “Iru igara wo lo fe da alaniyan yi oo?” (¿Qué clase de desafíos está encarando el dueño de este Odu?). Orisaalá le dijo a Orunmila como Oggún había derramado ginebra en los ojos de su hija Efunseeke y como esta quedó ciega. Estos eran los retos que estaban enfrentando en este momento.

 

 

Sin palabras amenazantes Orunmila respondió: “Bi awo ba ki fun ni, aa ki fawo ni, titi di oni oloni”, lo que significa Si un iniciado bendice a otro iniciado, el bendecido, debe devolver la bendición (lo que se hace hasta nuestros días) o sea, si un devoto de Ifá saluda a otro devoto de Ifá, el saludado debe devolver el saludo). Orunmila le dijo a Orisaalá que debía hacer sacrificio (Omitido). Con la sangre del sacrifico vertida sobre los ojos, curaría la ceguera de Efunseeke.

Orunmila instruyó a Orisaalá, que vertiera un poco de la sangre del sacrificio en los ojos de su hija y que ella recobraría la vista. Orisaalá hizo todo lo aconsejado por Ifá y de esta forma Efunseeke, recuperó la vista.

Desde ese momento, el alcohol se convirtió en tabú para todos los devotos de Orisaalá, Oggún e Ifá, para asegurase de un estado mental ecuánime, un buen estado espiritual y estado físico durante sus actividades del día a día. Los adoradores de Obbatalá, Ifá y Oggún deben abstenerse de tomar alcohol, fumar o comportarse de forma inadecuada. Deben ser moderados en el consumo de sal, azúcar y aceites – sino abstenerse de estos – y mantenerlos al mínimo. En el caso de la sal, azúcar y aceite, estos son tabú para todos los devotos de Obbatalá. (Adeoye, C. L. Àṣà àti ìṣe Yorùbá. Oxford University Press 1978)

Como podemos observar, el hecho de decir que no se encuentra un Obbatalá femenino en toda la tierra Yoruba, no solo ha sido un atrevimiento, sino una falta de respeto a nuestros viejos, que estos comerciantes y musulmanes que han secuestrado a Ifá en Nigeria, les han proferido. Nuestros viejos eran YORUBAS y no rusos nacidos en Japón. Muchas fueron las etnias que llegaron a nuestras tierras y podemos ver claramente que en Igara, NIGERIA, sí existe un Obbatalá femenino, que “casualmente” llaman de la misma forma en que llamamos a nuestras Obbatalá y para que les duela más, como llamamos a nuestras MERCEDES.

Pero esta no es la única historia que nos habla de Orisaalá, la Obbatalá femenina que decían que no existía. De hecho, una historia de Ofun Meyi de nos habla nuevamente de Efunseeke, la hija de Orisaalá (Osaalá). Veamos:

Efunseeke estaba embarazada, pero era un embarazo complicado. Por esta razón su madre Orisaalá fue a Orunmila, para saber la causa de los dolores de este embarazo. Orunmila lanzó Ifá para ella y el Odu que cayó fue Ofun Meji. Orunmila le dio instrucciones a Orisaalá, que preparara sacrificio (OMITIDO), para la divinidad.

Orisaalá hizo los rituales como le fueron explicados y el agua producto de los sacrificios, debía ser bebida por Efunseeke. El agua de los sacrificios detuvo el doloroso estado del embarazo de Efunseeke. Efunseeke dio a luz en el dieciseisavo mes de embarazo y el bebé nació albino. Fue por esto que a los albinos se les llama hasta nuestros días como Omo Orisa u Orisa Adara (Los hijos de Orisa o el buen Orisa).

Es por esto que también se cree que los Albinos conocen de forma intuitiva el secreto de los Cowries (Diloggun). Son vistos como adivinos naturales del Erindilogun. Ifá dice que todos los albinos deben practicar la labor espiritual como su profesión predestinada.

Es claro que si existen estas Obbatalá femeninas y es claro también que podemos trazar en la historia a una de ellas como la madre de Obalufon. Es cuestión entonces de hacer estudios más profundos y de esta forma se pueda ver, como nuestros viejos lucharon por preservar lo más que pudieron, de sus diferentes tierras de origen.

Es hora que, como religiosos, nos dediquemos al estudio SERIO de nuestra religión y dejar de estar creyendo lo que dicen ciertos miembros de la tradición nigeriana, que les garantizo que no saben las tradiciones que dicen practicar, por lo que mucho menos pueden hablar de las nuestras. Dice Ifá: “No se deben escuchar cantos de sirenas” (Chismes y mentiras).

Tu amigo de siempre,

Águila de Ifá

 

 

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