Orun es un culto secreto en la etnia Yoruba, que está vinculado con la muerte
Muchas cosas he podido leer a través de los años, con el tema de Orun y Eggun. Las confusiones de nuestros practicantes con respecto a este culto son alarmantes y parten del hecho que en su mayoría no saben que es realmente el culto a Orun por tradición Afrocubana y tampoco saben que es el culto a Eggun. De hecho, en los últimos años se ha tratado de “africanizar”, la esencia afrocubana del culto de Orun, porque ahora tal parece que muchos “han visto la Luz” y quieren “Nigerianizarnos” a toda costa. Así que ahora agárrate fuerte, porque este tema será largo, como lo son todos los temas de Orun y Eggun.
Orun es un culto secreto en la etnia Yoruba, que está vinculado con la muerte (Ikú). Tal como te he dicho, con la entrada de la “moda” de la tradición nigeriana hoy también lo llaman Oro, ya que esta deidad se llama Oró Legbe, Oro Lewe o simplemente Oró en África. Yo lo seguiré llamando Orun, si no te molesta, ya que no me siento nigeriano. Según ellos, hoy en día Oró es la deidad de lo más profundo del bosque y que lleva todos sus misterios, lo cual es respetable en todos los aspectos. Ellos tendrán su forma de creencia, pero para nosotros los afrocubanos, no es así.
Para nuestra tradición afrocubana, Orun es un Orisha y su culto es exclusivamente masculino, por tanto, todos los hombres pueden adorarlo. Según nuestra tradición, es hijo de Nanu (Naná Burukú) y fue el primer hombre que engendró hijos en la tierra y por ello se hizo Orisha. Orun también fue el primer esclavo de los Orishas y fue el primer hombre que vivió en el mar. En resumen, Orun es el espíritu deificado de los hombres o mejor dicho, del Primer Hombre o sea, nuestro primer ancestro. De allí parte su estrecha relación con Eggun.
Para nosotros, Orun bajó a la tierra (Ojuani Bosa) y se le llama Orisha Arufin. Hay que notar que este es el nombre del Echu que lo acompañó a la tierra. Sin embargo, Arufin significa: “Transgresor de la Ley o malvado”, lo que lo hace acorde a como se describe al Echu de este Odu, que nos cuenta que es “El que sacrifica. El criminal”. Si… Ya sé… en este momento, debes estar infartado o por lo menos corriendo por toda la habitación en franco pánico… ¿Cómo es posible que Águila nos diga que adoramos o rendimos tributo a un criminal? ¿Se volvió loco? (ahí vas otra vez). Claro que la culpa es mía por decirte las cosas así a la brava y sin anestesia, pero mejor te tranquilizas y leemos la historia de cómo Orun, no es el asesino en serie que esperas ver con esa descripción. El Signo (Odu) Ojuani Osa, nos cuenta de Orun:
Orun bajo a la tierra y se le llama Orisha Arufin. Al principio de crearse la tierra, los seres humanos estaban todos en constante matanza y era necesario imponer una ley que los hiciera entrar en razón. Por este motivo, los reyes se reunieron y nombraron un mensajero para que fuera a darle las quejas a Olofin, pero antes se habían mirado con un Awó llamado Arufin, el cual les vio este Ifá y les marcó Ebbó.
El rey cogió los ingredientes, se los dio a Awó Arufin, quien le hizo el Ebbó y le dijo que para ir a ver a Olofin, tenía que ser un Irunmole, por lo que lo bañó con la sangre de varios animales para que de esta forma Echu Ode Orun le abriera la puerta. En la camisa negra le pintó en el pecho con unos signos de Ifá y en la espalda, le pintó otro signo.
El rey emprendió el viaje y cuando llegó a la puerta de Ode Orun le dio su recompensa a Echu Ode Orun, quien le abrió la puerta y entró. Al llegar se entrevistó con Olofin, explicándole lo que pasaba en la tierra.
Olofin al verle la camisa, vio que Ifá lo había convertido en Irunmole y le dijo: “Ifá te ha dado el poder de ser el verdugo de las injusticias. Tú serás el que ajusticie a todos los criminales. Todos los Eggun y Orisha tendrán que usarte. Serás la confianza de Orunmila y serás el encargado de llevar a Eggun al Igbo Eggun. Cuando regreses a la tierra además de Orisha Arufin te llamarás Orun. Tus palabras serán ley y tendrás de secretario a Ojuani Bosa, que fue el que te trajo aquí”.
A su regreso a la tierra, Arufin Orun enterró su camisa y ajustició a todos los delincuentes, limpiando la tierra de bandoleros. Desde entonces, Ojuani Bosa es el encargado de llamar a Arufin Orun y recordarle su misión por encargo de Oloddumare.
(Editada para no revelar secretos)
Como puedes ver, no es que adoramos a un criminal, sino al que los ajusticia, lo cual es el trabajo de Orun hasta nuestros días en África ¿Ves que no estás adorando a un criminal? Estás adorando al juez que ajusticia a los delincuentes, que hoy en día, se daría gusto en grande con muchos mal llamados “Religiosos”. Si te tranquiliza un poco más, al Odu Ojuani Osa, donde Orun vino a la tierra, se le llama El Verdugo de las Injusticias.
Pero, además, aquí es donde puedes ver que Orun no es Eggun, ni mucho menos son adorados de la misma forma. Según nuestra creencia, tanto Eggun como Orisha, deben contar con Orun, pero además Orun es quien lleva a los Eggun a los bosques de Eggun (Igbo Eggun), que es además lo que sostiene nuestra tradición oral, cuando nos dice que Orisha y Eggun viven o se reúnen en “El monte”. Claro que, si nos queremos poner “refinados”, podemos decir: “Habitan en el bosque”, tal cual lo hace Orun también.
El título de Orun en tradición afrocubana es: Orun Agbolu Aje, que quiere decir: “El poder de remover la arena de la vida, al jefe de los hechiceros”, lo que es una forma coloquial de indicar que nos quita de encima los obstáculos o el peso de los problemas que encontramos en nuestra vida y castigar al hechicero. Orun también recibe el nombre de Itu. Además, tiene un compañero que es el que llama al viento y se llama Irele, los cuales podemos ver en el Signo (Odu) Okana Meyi. Este se simboliza con un rehilete que se hace con las plumas de la cola de un gallo que se le sacrifica a Orun y se coloca en un güiro que lleva carga. Este rehilete se cuelga sobre este güiro llamado Igba Orun y baja a comer cuando Orun come.
Muchos de los que se hacen llamar “Tradicionalistas”, gritan a voz en cuello, que el culto de Orun y Oró es muy diferente y que los afrocubanos, no tenemos claro este culto. Esto, no es un antojo cubano, de hecho, en su libro Nigerian Studies or the Religious and Political System of the Yoruba, R. E. Dennet nos indica en la página 57 que “Oro was the Orisha of the first father”. Orun es el Orisha del primer padre, lo que como podemos ver, es completamente compatible con nuestra tradición. Orun fue el hombre primordial. El primer ancestro masculino.
Y claro que el culto es diferente. Primero, lo veremos como nuestra tradición heredada por YORUBAS, nos la enseñó y que no es igual en todas las tierras yoruba. Sin embargo, nuestra práctica afrocubana no continúa las prácticas de ajusticiamiento de criminales, ni asesinamos inocentes que tengan la osadía de desafiar el “Toque de Queda” de Oró, que se da en aquellas tierras. Y es que los miembros del culto de Oró Lewe en Nigeria, en los tiempos antiguos (y aún en la actualidad), eran (y aún son) los ejecutores de los criminales y de los que no son criminales también. Cuando la gente era condenada a morir por la Corte Ogboni, eran los miembros del culto a Oro quienes tenían que llevar a cabo la sentencia.
Es más, también existe la práctica de que cuando Oró sale de noche, los que no son miembros del culto deben permanecer dentro de la casa y si cometen la osadía de salir, corren el riesgo de muerte. Esto es muy “Tradicional” como puedes ver. De hecho, A. B. Ellis en su libro The Yoruba-Speaking Peoples of the Slave Coast of West Africa, afirma que La palabra Oro significa fiereza, tempestad o provocación y el propio Oro parece personificar el poder ejecutivo.
“Oro se supone que debe rondar los bosques en las cercanías de las ciudades, y él hace saber de su acercamiento, por medio de un zumbido o rugido extraño. Tan pronto como este sonido se oye, todas las mujeres deben encerrarse en sus casas, y abstenerse de mirar bajo pena de muerte. La voz de Oro es producida dando vueltas y más vueltas a una tira delgada de madera, algunas de 2½ pulgadas de ancho, 12 pulgadas de largo, y se estrecha en ambos extremos, que se sujeta a un palo por una larga cadena. Es, de hecho, el instrumento conocido por los chicos ingleses como «zumbador» y que el Sr. Andrew Lang ha demostrado que se han utilizado en los misterios de la antigua Grecia, Australia, Nuevo México, Nueva Zelanda y Sudáfrica. No hay mujeres que puedan ver el «zumbador» y vivir, y todas las mujeres tienen la obligación, bajo pena de muerte, de decir que creen que Oró es un potente Orisha y actuar de acuerdo a esta creencia”.
Ellis continúa diciéndonos que, en el país yoruba, Oró es manejado por la Sociedad Ogboni. Esta sociedad, no prosperó en Cuba. Según Ellis, los criminales condenados a muerte a veces son dados a Oró, en cuyo caso, nunca más son vistos de nuevo, pero sus ropas se muestran enredadas en las ramas de un árbol alto, donde dicen que Oró los ha dejado cuando vuela por los aires. En tal caso, se dice que Oro ha devorado los cuerpos. Sin embargo, el cuerpo sin cabeza del criminal muchas veces es descubierto en el bosque a las afueras de la ciudad, pero nadie está autorizado a enterrarlo.
Como puedes ver, nosotros preferimos seguir practicando la parte espiritual de Oró, y no estos crímenes brutales que comete esta sociedad en África… mejor sigo siendo de tradición afrocubana ¿Verdad?
Bueno. Lo importante es que veas, que se mantiene la esencia de lo que es el culto espiritual a Orun y no la práctica del mismo. Fíjate: Es un misterio que vive en los bosques, tanto en Cuba como en África. Es una entidad y culto justiciero (aunque no se esté de acuerdo con la forma y tampoco la practicamos) y sobre todo es una divinidad relacionada con Eggun. En resumen, en tradición afrocubana Orun, fue el primer hombre y como tal, fue deificado y tratado como Orisha. Fue el primer “esclavo” (adorador) de los Orishas, el primer hombre que vivió en el mar, pero además fue enviado por el propio Oloddumare como un justiciero… ahora dime ¿En qué somos diferentes? ¿En qué no ASESINAMOS a la libre ni a MUJERES ni a INOCENTES?
Ahora, en lo único que sí podemos ver una marcada diferencia, es en el origen de Orun, que nuestra tradición atribuye a Naná Buruku, lo que no deja de tener un sabor Arará, específicamente de los Fon y que tiene más indicios que este culto pudo llegar a los Yoruba, por el lado de los Ketú y esta afirmación podemos encontrarla en una historia oral de la región, que nos relata que cuando Obbatalá formó la primera cabeza humana sobre la faz de la tierra, fue Oloddumare quien bajó del gran cielo y le dio vida. Fue a través de los misterios del aliento de Oloddumare, que Nana Buruku salió primero y tomó residencia dentro de una figura de arcilla, convirtiéndose en la primera alma viviente. Así, Nana Baruku era la Gran Divinidad, ante todos los antepasados, la abuela de las divinidades, pero también la abuela y progenitora de la raza humana, o sea, la madre el primer hombre.
De hecho, en Brasil, cuyas raíces son Ketú (Anagó), Nana Burukú es deidad de agua – la más vieja de ellas – y está considerada como la madre de todos los Orishas. En algunos lugares, Naná Burukú es considerada también como la Madre Suprema de la Creación, asociada al barro con que fue MOLDEADO EL PRIMER HOMBRE, al fondo de los ríos y los mares, a las aguas estancadas y a los pantanos y al punto de contacto de las aguas con la tierra.
Como vemos, dos tradiciones distantes una de otra, mantienen una similitud, al decir que Naná fue la madre del primer hombre. Esto aclara las dudas de muchos religiosos de nuestra tradición y le cierra la boca, a los detractores que nos acusan de “Inventos Cubanos”. Orun para nosotros, parte de una de las tantas historias de la creación, dentro de la cultura yoruba.
Algunos “Científicos” afirman que el culto y sistema de Orun fue tomado de los monos rojos llamados Ijimere, de los cuales sus géneros más populares son el Mono Patas y el Colobus, dependiendo de la región de la que estemos hablando. Sin embargo, se considera que es rojo y el más popular es el Erythrocebus patas. Esto del mono te lo dicen los comerciantes, que solo quieren cobrarte por el dichoso mono. El mono Ijimere, es asociado al Culto de Eggun y no al culto de Orun, solo para comenzar. De hecho, la asociación del culto de Eggun al mono Ijimere, es por la voz que emite este mono, que se dice que es igual a la de Eggun.
¿Lo quieres más claro? Estos Babalawos que tienen problemas de identidad (que no saben si son afrocubanos o nigerianos), quieren entregar Orun con la representación de este mono por “Tradición Afrocubana”, alegando que ese mono solo lo reciben los Babalawos, porque dentro de este lleva un “Odu Secreto” o una firma interna (dependiendo del creativo), que solo corresponde a los Babalawos. Este Mono, JAMÁS se entregó o se usó como fundamento, ni se puso como representación, dentro de los atributos de Orun Afrocubano. Esto es MENTIRA. Esto es solo para cobrarte el “extra” de la talla del mono y la MENTIRA que lleva dentro. El FUNDAMENTO de Orun en tradición afrocubana, siempre ha sido su tinaja, la cual además lleva ciertas “herramientas” para trabajar con él, pero nunca el mono. Como te dije, el mono Ijemere, tiene relación con el culto de Eggun y no con el culto de Orun. Pero eso no es lo único que se han inventado. Aún hay más.
Para sorpresa de muchos que han sido maltratados, la ceremonia de Orun tampoco lleva Itá, eso es un “adicionado” moderno, más cuando la voz de Orun, es el famoso “Zumbador”, que es lo que realmente la representa y no hay Odu que nos diga que Orunmila habla por Orun. Eso de Atefar en Cenizas (Eruru), se usa en ITUTU, la ceremonia mortuoria en nuestra religión, así que NUNCA te dejes Atefar con cenizas. Tampoco lleva ese nuevo invento que sacaron de Palo Mayombe y donde le dan planazos con un machete al iniciado, eso es otro INVENTO. Tampoco lleva el “Ijoyé” de Orun y que dicen que hacen con la rama de un racimo de plátanos, lo cual es otro INVENTO. Estos son solo ABUSOS y no ceremonias que se encuentren en ninguna parte, solo en los tratados de la imaginación de personas con una mente torcida.
Ahora bien, es preciso que veas que Orun y Eggun son dos cultos diferentes, aunque claro está que se puede venerar a los dos juntos, siempre que Orun este alejado de la vista de los no consagrados en él. Esto se debe a que Eggun y Orun son hermanos y pueden tener muchas cosas similares, pero hay otras que no son tan similares. De hecho, el historiador A. B. Ellis también supo ver la diferencia que existe entre Orun y Eggun, cuando nos dice que a diferencia de Egungun, Orun sólo aparece en sus días de fiesta o si queremos usar la expresión nativa, cuando alguna ciudad celebra el Festival de Orun.
Ahora bien, ya vimos como Orun es una deidad justiciera y considerada como el primer ancestro masculino. Eggun por su parte, es el Orisha que representa la veneración de TODOS los ancestros en general y por ello su práctica puede ser generalizada, ya que todos nosotros tenemos ancestros. Todavía no conozco a nadie que haya nacido por generación espontánea ¿Y tú?
Como te dije, el dichoso mono que le quieren colocar a Orun, no es más que un invento de los “Nuevos Profetas” que desconocen de ambas tradiciones y quieren hacerse los revisionistas. Si supieran lo que dicen, sabrían que es este mono el que asocia a Oyá con el culto de Eggun. Es más, los yorubas asocian la voz de este mono, con la de Egungun y mantienen la creencia de que Egungun nació de la unión de Oyá con este mono. Entonces es claro, que es por esta característica, que, a su llegada a Cuba, Oyá no solo fue hecha dueña de la plaza (mercado), que también le corresponde en África, sino también del cementerio, algo que es criticado como un invento sin fundamento, por parte de los supuestos “Tradicionalistas” y sus cómplices de ignorancia, los religiosos afrocubanos “Nigerianizados”.
Según esa misma tradición nigeriana, que estos improvisados alegan que nada tiene que ver Oyá con los Eggun, nos cuenta la historia donde Oyá no podía tener hijos y fue a consultar a Ifá. Se le dijo que, si ella ofrecía sacrificios, ella podría tener hijos. Una de las razones por las cuales no podía tener hijos, es porque ella no respetaba su tabú, de no comer carne de carnero.
El sacrificio constaba de 18,000 cowríes, telas de muchos colores y un carnero. Con la carne se prepararía una medicina, para que ella lo comiera y más nunca debería comer de esta carne. De esta forma, así lo hizo Oyá y fue como dio a luz a nueve hijos, lo cual le ganó el nombre de Iyá Omo Mesan, que significa “Madre de Nueve Niños”, que en la contracción de las palabras sería “Iyansan”, que es como se conoce hoy en día a Oyá. Esto nos da la estrecha relación que existe entre Oyá y los Eggun, al tener ambos el mismo número místico.
De hecho, en el Odu Okana Oggunda de tradición nigeriana, se ilustra que el origen de Eggun se relaciona como el último de los nueve hijos de Oyá, la esposa de Changó. Esta historia nos explica igualmente, que Oyá era estéril y en la consulta de Ifá, se le dijo que utilizara a la reina de las hormigas como un sacrificio para la fertilidad. Sin embargo, Oyá fue advertida de que siempre diera a luz en un hormiguero. Los primeros ocho hijos de Oyá salieron bien, pero al último de los niños, las hormigas soldado le desfiguraron la cara. Por lo tanto, este último tenía que utilizar una máscara para cubrir su cara y como no podía hablar de forma natural, las personas creyeron que se trataba de un Ébora (espíritus del inframundo) con poderes sobrenaturales. (Egungun Among the Oyo Yoruba, S. O. Babayemi. Board Publications Limited. 1980).
Es curioso, que esta historia africana, la tenemos también en el Corpus de Ifá Afrocubano, aunque con otra variante. Esto es expuesto, para comenzar a demostrar el hecho de que hay cosas que, si tienen su compatibilidad y su razón de ser en tradición afrocubana y vemos esta relación de Oyá, Changó y los Eggun. Lo que cambió, fue el ámbito donde se desarrolló y las circunstancias esclavistas que tuvieron que pasar los ancestros religiosos afrocubanos.
Volviendo al tema del bendito mono, otra historia tradicional nos explica la asociación de Yansa, con los Eggun y con este mono que le quieren achacar a Orun. Dice que hubo un tiempo donde las mujeres estaban relegadas a lo último en sus relaciones con los hombres. Por tal razón, ellas decidieron castigar a sus esposos, pero sin ningún tipo de limitaciones, abusando de esta decisión y humillándolos al extremo.
Oyá era quien lideraba este movimiento de las mujeres, quienes se reunieron en el bosque. Oyá había domado y entrenado al Mono Marrón Ijimere (Erythrocebus patas) en su tierra natal en África. Ella solía hacer las sesiones de entrenamiento con una rama de ATORI y escondía al mono bajo su vestido que era confeccionado con múltiples listones de telas de diferentes colores, por lo que nadie podía ver al mono que se escondía bajo sus faldas.
Luego de hacer un ritual y cuando Oyá colocaba la rama de Atori en el suelo, el mono saltaba de un árbol y se veía asombroso al moverse, tal como estaba entrenado a hacerlo. Así, durante la noche, cuando los hombres entraron al bosque y las mujeres se mantenían escondidas, vieron aparecer al impresionante mono y los hombres huyeron totalmente asustados.
Cansados de esta humillación, los hombres fueron donde un Babalawo, para descubrir que era lo que estaba sucediendo. A través del Oráculo de Ifá, y para castigar a las mujeres, el Babalawo les dijo la verdad y les enseñó como vencer a las mujeres a través de sacrificios y astucia.
Oggún estaba encargado de la misión. Él llegó al lugar de las apariciones antes que las mujeres. Se vistió con varias telas, se cubrió totalmente y se escondió. Cuando las mujeres llegaron, Oggún apareció repentinamente, corriendo, gritando y blandiendo su espada en el aire. Todas las mujeres huyeron desesperadas, incluyendo a Oyá.
Desde ese día, los hombres dominaron a las mujeres y las expulsaron para siempre del culto a Eggun. Hoy en día, son los hombres los únicos autorizados para invocar y venerar a Eggun.
Oyá también es adorada como la Reina Madre de los Eggun y es conocida como Oyá Igbale. Por ello, aún los sacerdotes de Egungun honran a Oyá, tanto en su capacidad de Igbale, como por ser la creadora del culto a Eggun.
La propia historia que te he relatado, nos explica la estrecha relación que existe entre el culto a Eggun y Oyá, el Bosque, el dichoso Mono, el traje, la voz del mono asociada a Eggun y el vestido de colores que se utiliza para su veneración. Con esto te puedes dar cuenta que estamos matando dos pájaros con una piedra, ya que puedes ver que asociar a Oyá con los Eggun, no es un invento cubano y a la vez puedes darte cuenta que eso de ponerle un Mono Ijimere a Orun es tan solo una estafa.
También puedes ver entonces, que hay asociaciones fáciles de concluir y que son compatibles con nuestra tradición afrocubana y que nuestros viejos no eran yorubas japoneses. Al parecer, nuestros viejos trataron de preservar más su cultura y tradiciones, que lo se que pudo hacer en su tierra natal. Veamos algunos de los atributos afrocubanos, que tenemos para la adoración y control de los Eggun.
El llamado Igbale, también es conocido por los Afrocubanos y consiste en un hoyo, donde colocamos un atributo de Eggun que es conocido como los “Pashanes de Eggun”, los cuales pueden ser confeccionados con ramas de una planta que llamamos Atori (Glyphea brevis). Aquí puedes ver que al Eggun tener relación con el Mono Ijimere y que este era controlado por Oyá con varas de Atorí, es claro entonces que estos cujes o bastones, sirven para controlar a los Eggun y no salgan del lugar donde se tienen que venerar. Estos son algo así como una cerca que define su lugar de adoración. En este lugar es donde le realizamos y depositamos los sacrificios a Eggun.
Nuestra teja de Eggun, fue lo que vino a reemplazar lo que sería el Igbale ya que cuando nuestros viejos llegaron a Cuba, ni siquiera tenían derecho a tener un espacio donde llevar a cabo los ritos de Eggun (ni de ningún otro Orisha) y por tanto, la teja vino a suplir la carencia, ya que al final, es tierra también. Esto te deja ver también el hecho que se ha tergiversado. Ninguna teja lleva nada de carga. Lo más que podemos ver son dos variantes: 1) La teja puede ser una parada o 2) dos tejas, una parada y otra acostada con Odus que son específicos de Eggun, pero no llevan ni un alfiler.
Muchos creativos de hoy en día, le han agregado de cuanto su imaginación les ha dado, pero realmente no llevan nada de carga, ni tampoco lleva caldero. La teja de Eggun la pueden recibir todas las personas, para que en ella haga las ofrendas a Eggun. En algunos casos hemos visto como se han inventado hasta “Tejas Especiales” para los hijos de Obbatalá. Esto no existe. Hoy en día las personas, especialmente los Aleyos – que por razones que aún no logro comprender – cuando ven las cosas simples, de una vez piensan que están mal hechas o no sirven. Es cuando caen en manos de estafadores, porque creen que deben llevar más cosas, y el estafador agrega esto de su propia inspiración – y en algunos casos de su vívida imaginación – haciéndoles creer que las cosas van a funcionar mejor y no es así.
Se ha sabido de casos en que inclusive le ponen un cráneo de Eggun a la Teja con una serie de cargas, todo lo cual aparte de innecesario, es invento. La Teja de Eegun fue concebida en Cuba, basados en la creencia de que cuando una persona muere, su alma va al cielo y su cuerpo va al barro (en Nigeria son adorados en pisos de tierra, ya que son enterrados dentro de la casa). Es por ello que usamos la teja de Barro como Ojugbo Eegun (Altar de Eegun). Pero mejor sigamos, que ya me están dando ganas de divagar.
En África los sacerdotes de Eggun, conocidos como Oloje (Oloye), se hacen acompañar de mujeres Olorishas de Oyá, quienes les ayudan en los cantos, traducciones y en otras tareas con los Eggun. Con esto podemos ver que no es un disparate el otorguemos a Oyá, ese título de “Jefa de los Eggun”. De hecho, otras asociaciones al culto de Eggun, Oyá y el Mono, podemos verlas en el libro de Robert Farris Thompson llamado: Flash of the Spirit: African & Afro-American Art & Philosophy, donde nos dice que un reluciente torbellino señala la llegada de Eggun. El torbellino es una clara asociación a Oyá. Thompson continúa diciéndonos, que adicionalmente al colorido traje que tiene el “ancestro”, este es reconocido por su voz “Aflautada y de agudos altos” a la cual llaman “Sèégi”. Esta es la voz que los yorubas asocian al Mono Ijimere.
Como ya has visto, en uno de los tantos mitos sobre la llegada de Eggun a la tierra, este nos dice que Eggun nació de la unión de Oyá con el Mono Patas (Ijimere). De esta forma, la asociación que nace de la conexión de agua, viento y el torbellino, fue lo que le dio el legado de los movimientos ágiles y de giros (los Eleggun bailan dando vueltas como un trompo), que caracteriza su llegada ante los vivos.
Otra cosa que debe quedar clara, es que una cosa es darle de comer a Orun y otra cosa es darle de comer a Eggun. Cuando se le da de comer a Eggun, se le da sea en la Teja, en un hueco, en un plato, en una cazuelita de barro, en el caño, etc., no tiene que dársele a Orun. Orun es Orun y Eggun es Eggun. En Cuba se veneran juntos, porque, aunque muchos no saben, los dos bajaron juntos del cielo a la tierra, pero son dos entidades distintas. Todo eso de Kiyumbas y cazuelas, son cosas modernas para hacer de la Teja un fundamento y entregarlo como tal y pedir dinero por este INVENTO como fundamento. Todo eso es cuento, eso no existe.
Al final, puedes ver la gran diferencia que existe entre la adoración a Eggun la adoración a Orun, que, aunque son dos cultos diferentes, tienen un vínculo muy estrecho, dentro de nuestra tradición Afrocubana. Ya ves que Orun no lleva Iyoje, no lleva planazos con machetes, no lleva monos, ni eso de atefarte con cenizas. No hay nada peor, que tratar de transformar nuestra propia identidad y tradición robando o inventando lo que no es nuestro o agregando ceremonias y atributos que no llevan nuestras deidades, por parte de aquellos que, por no entenderla, consideran muy particularmente que está mal. Debe ser por ello que se dice, que la ignorancia es atrevida.
Ahora ya puedes ver que el culto de Orun, no es lo mismo que el culto a Eggun y de hecho, son dos cultos totalmente diferentes. Por tanto, cuando te digan que hay que dar de comer a Eggun, es incorrecto hacer este rito frente a Orun. Recuérdalo siempre.
Tu amigo de siempre,
Águila de Ifá